miércoles 30 de septiembre de 2009

September is almost over!!!!

Ha sido un mes muy complejo en mi vida, muchos ir y venir, muchas altas y bajas, amor y desamor, ilusión y caer de lo más alto para azotar contra la realidad.

Septiembre es un mes que me gusta, ya que comienzan los cambios de clima, los vientos fuertes que te despejan la mente, las hojas comienzan a caer, con la promesa de un renacer y de que algo nuevo vendrá.

Sin embargo, este septiembre del 2009, fue distinto, no me provocó ese mood característico de toda la vida, alguien regreso, alguien se fue, algo creció, algo se rompió, algo dolió, algo hirió…

Comencé septiembre con la promesa de “sólo faltan 3 meses para que el año se acabe”; mi humor andaba extraño, demasiado susceptible, problemas en la chamba que sí tenían solución, sin embargo era complejo darle solución a ese tema, en casa no toleraba estar, no toleraba ningún comentario que me hiciera ver que estaba cometiendo algún error, me sentía frustrada, con mucho ruido mental, con ganas de correr sin dirección, con ganas de simplemente desaparecer.

El 3 de septiembre, hubo fiesta, a pesar del humor que me cargaba, ahí estaba yo, con mi mejor sonrisa, con mi mejor cara, sacando a flote mis dotes teatrales.
En esa fiesta ocurrió algo inesperado, el casado iba con la familia completa, ¡RAYOS!, ¿qué sigue? Me cuestioné, simplemente me mostré lejana, sin tanto trato con el casado, sin mirarlo una sola vez, el tiempo fue transcurriendo al igual que las cervezas, 7 mujeres conversando donde nos preguntábamos ¿qué ocurre con los hombres de hoy día?, ¿por qué no toleran a una mujer calzonuda?, ¿por qué salen corriendo tras las faldas de mamá para esconderse?, ¿por qué no valoran cuando las mujeres son libres, decididas, con metas, objetivos, independientes…?, muchos porqués hicieron aparición, preguntas que muy probablemente no tendrían respuestas claras.

Sí bailamos, disfrutamos, reímos, gozamos, comimos y también lloramos, 7 mujeres de diferentes clases, de diferentes vivencias, de diferentes edades, de diferentes…, nos cuestionábamos exactamente lo mismo.

Al dar la media noche, comencé a preocuparme de cómo iba a manejar, cómo iba a llegar a casa, si no podía mantener el paso firme y derecho; decidí enviarle un mensaje a monito, con la esperanza de que fuera a mi rescate. Sí fue a mi rescate, pero con la advertencia de “ven por mí a casa, nos escapamos un rato, dormimos calientitos y nos devolvemos a nuestros respectivos hogares”, 3 horas después llegué con él, fue extraño, ahí estaba yo contándole mi sentir de esa noche, contándole que a mi criterio manejé muy bien lo de la esposa y el hijito, contándole que no volvía a hacerlo, que no me volvería a meter con un hombre casado, él simplemente me miraba y no decía nada al respecto.
La noche paso, fue frustrante, fue….; creo que puse demasiadas expectativas a esa noche de pasión, tanto la esperé, tanto la retarde, tanto…. Que al final no fue lo que esperaba.

Al día siguiente entré en pánico, corrí por la pildorita rosa, una sobre carga de hormonas, para estar tranquila.

Quizás fue la sobre carga de hormonas que me dejó de ayudar en lo restante del mes, pues una serie de sucesos desafortunados empezó a caer.

Me lastimé la espalda, no podía ni estar sentada, ni parada, ni acostada; un dolor constante me hacía recordar la piedra que muy probablemente estaba cargando, fui al doctor, me mando medicamento, me mando una faja, me mando reposo, me mando…
Cumpleaños de mi mamá, la lleve a comer, y en la noche hubo visitas en casa; no le pareció el lugar a donde la lleve, se quejo de que no le había gustado, etc; algo más que había hecho mal.

Al día siguiente llegó mi periodo, se adelantó más de 10 días; o sea además del dolor en la espalda, también los cólicos, ¿algo más? Me preguntaba; y sí llegó algo más una migraña espantosa y un dolor del alma aún más grande.

Mi ánimo estaba muy deteriorado, mi mente y alma requerían quietud; sin embargo en la chamba organizando un evento, hicieron algunas cosas mal, lo cual me trajo más estrés, más cosas de que preocuparme y que por consecuencia me tendría que ocupar.

El casado tuvo la osadía de decirme “Tú lo permitiste, tú accediste, eras motivo de mi curiosidad”; ¿¿¿QUÉ???, pensé, pero seguí ecuánime con él, tomando la decisión de terminar lo que ya tenía que finalizar. Se fue de viaje, el día que se fue, se enojó conmigo, pues mi otra se atrevió a burlarse de él y exhibir sus temores a los aviones; lo cual trajo por consecuencia que no se despidiera de mi, ni me trajera café.

Monito, estuvo presente; pero no de la misma forma, no del mismo modo, no con la misma mirada; herí su ego, le dije “no sentí nada contigo, no me gustó tu desempeño”; sí eso hice; sin embargo necesité algunas cosas y ahí estaba atendiendo a mi llamado, pero no con la misma sonrisa de siempre, no con el mismo ánimo de siempre; algo se había roto, algo raro había pasado; no lograba entender. ¿Seguirás siendo mi septiembre? Cuestioné, ¡No ya no!, respondió.

Después de eso me enteré que había buscado a su ex, a mi antecesora después de lo que había pasado entre nosotros; mi ego se sintió herido y lacerado; nuevamente quería correr sin dirección, quería gritarle al mundo que me sentía mal, que había ruido en mi vida, que estaba tomando caminos equivocados, que buscaba amor donde no lo había, o al menos eso creo.

Gurú, estuvo ahí para escucharme, pero él también comenzó a proponer una noche pasional, que el no sería como los otros, que el tenía tiempo y disponibilidad para mí; promesas absurdas pues él tiene una hija y una “esposa” por adopción; nuevamente estaba a nada de caer en otra camisa de once varas.
Jugué unos días hasta que algo ocurrió que dije “No ya no quiero, ya no otro problema más, ya no buscar amor donde no lo hay”

Mucho ruido había en mí, necesitaba poner un alto; una amiga estuvo por más de dos años rogándome que fuera a un retiro, a una jornada espiritual; me hizo prometer que iría, cuando acepté; y acepté en julio, por cuestiones muy personales.

Ahí estaba yo, el viernes 25 entrando a una casa de monjas, para vivir mi primer retiro, mi primera jornada, mi…. ¿primera vez?.

Tenía muchas reservas con respecto a ese tipo de “eventos”, no iba con la disposición que en ciertos momentos debemos de tener, no quería oir a una bola de tipitos, diciéndome que si Dios, que si la Virgen, que si los Santos, que si los Apóstoles, que sí…

Viví dos días fuera de casa, estuve ahí, aprendiendo, viviendo y sobre todo, haciendo un alto, reflexionando, analizando, perdonándome principalmente; que no soy la gran pecadora, pero que debo de deja de ser tan dura como juez de mi propia vida, que debo de vivir, que para vivir se cometen errores, pero sobre todo que todos tenemos derecho a una segunda oportunidad para hacer las cosas bien.

Salí de ahí renovada, sintiéndome tranquila, en paz, agradecida de todo lo que hay en mi vida, de todas las personas que han entrado, de todos aquellos Apóstoles que han sido piedras angulares en mi vida. Decidí que mi pasado lo debo de dejar, aunque duela, que quiero a alguien a mi lado, pero a alguien que me acepte como soy, y yo aceptarlo tal cual es; pero sobre todo decidí dejar de ser un personaje más en el mundo, y ser una persona, ser Mariana, ser auténtica. Dejar de hacerme líos mentales, de ser tan inquisitiva cuando la vida va bien, dejar fluir las cosas, ser congruente con mi pensamiento, mi palabra y mi acción; evitar la mordacidad, ironía y sarcasmos que mi lengua expulsa con singular alegría.

Renové mi fe, mis valores, mis sueños, mis objetivos y mis metas; y sobre todas las cosas encontré esa tranquilidad que tanto me estaba haciendo falta y soy más feliz que antes; estoy enamorada de la vida como hace mucho no lo hacía; sé que la vida continuará y habrá altas y bajas; pero también sé y estoy segura que mi cristal no será tan opaco como antes.

Y que quede claro, no por esto me voy a dar a la mojigatería, ni nada de eso; simplemente quiero vivir.


Después de ese retiro, aunque ustedes no lo crean, las cosas han ido mejorando, casado y yo somos amigos, nos vemos con gusto, platicamos otra vez, no hay tanta seriedad, creo que vamos mejorando la relación de amigos. A monito, ya me despedí de él; cerré el ciclo con él, estoy mejor sin él. Mi mamá, ahí la llevo con ella; creo que hay mucho que tengo que aprender a dejar de hacer, a ser más tolerante, paciente, etc; creo que podemos volver a tener esa relación Gilmore Girls de antes, sin volver a yo caer en el yugo en el que me mantenía.

En la chamba, el evento que organicé será el viernes, por supuesto estoy invitada, tengo lady’s night el fin de semana, reunión con la jornada 8; mi agenda se vuelve a ocupar para
cada fin de semana; y así seguir viviendo, que es de lo que más ganas tengo; el dolor en la espalda se me quitó.

Y aunque haya muchas cosas que siguen sin gustarme, la gente es gente y yo soy Mariana; el mundo no va a cambiar, sin embargo YO SÍ.

Y por aquel lado de la banqueta, ¿cómo va todo?


jueves 24 de septiembre de 2009

¡El amor no se busca, Llega!

Una frase muy trillada, que no se busca al amor, que el amor te busca a ti, ¿cómo?
Durante años juré que los novios siempre llegaban a mi puerta, y en efecto así es como solían llegar, sin que yo me tomara la molestia de ir a buscarlos.

La realidad es que no soy la chica más linda, pero tampoco la más fea, salgo del común denominador, y eso en ocasiones es abrumador.

En lo que va del año, me he metido en una serie de situaciones, que jamás pensé intentar llevar a cabo, desde aceptar el coqueteo de un casado, proponer una noche de poco decoro, buscar un novio temporal, etc

Y todo lo anterior se reduce a: por primera vez busco al amor, y el amor no más no aparece; equivocadamente pedí amor donde no lo había o quizás donde no me lo podían dar, y lo cual me da por resultado una serie de factores en contra mía, en pocas palabras el destino me golpeo con tal fuerza a la cara, que aún estoy sangrando y tengo hinchada la cara (al menos le puedo echar la culpa al destino de mi nariz fracturada desde hace casi 16 años).

Que pasó, lo siguiente:

Había estado coqueteando con un casado, había tal atracción, que buenooo, me ponía a temblar cada vez que se me acercaba, el juego siguió, la idea era jugar con fuego y no quemarme en el intento, todo iba de maravilla, hasta que septiembre hizo aparición, una fiesta, él iba a estar ahí, pero con esposa, hijito y todo el numerito.

Fui espectadora de algo extraño, algo que jamás había vivido, algo que no me esperaba y por lo tanto no supe como actuar, mi instinto me dijo "tú como si nada", y sí así fue yo como si nada, pero los drinks no se hicieron esperar, su esposa metida en la sala viendo tele y durmiendo, él poniendo la música, todo hostil. Sin embargo en cierto momento que mi estabilidad corporal dejo de funcionar adecuadamente y estuve a punto de azotar, estuvo ahí para salvarme de tal caída, simplemente lo miré y le dije "¡gracias!".

En días anteriores a tal evento, comencé otro juego con Monito=Sensei, le propuse una noche indecorosa, que fuera mi septiembre, a lo que accedió, (¡JA!, a quien le dan pan que llore).

Pasadas las 12 de la noche, yo estaba en una situación muy endeble, el casado se había ido, y yo quería que me abrazaran, que me hicieran sentir que era importante en su vida, que tenían tiempo y disponibilidad para mi. Ahí estaba yo mandándole mensajitos a Monito, diciéndole que quería dormir con él esa noche, que quería estar con él. Aceptó.

Tres horas después ahí estaba yo, fui a su casa (sí pase por él), cambiamos de lugar en el coche, el manejaba ahora, en el camino le contaba que el casado, que sí la esposa, que sí el hijo, que sí no había sido una buena noche, que sí me había tomado tal cantidad de cervezas, que sí....

Llegamos a un hotel de la tan concurrida carretera a cuernavaca, entramos, y ahí iba yo presa de mis hormonas y emociones, a según yo pasar un rato más agradable.

Decepción total, fue frustrante no sentir nada, fue frustrante que alguien con quien hay tal empatía, no existiera esa química, esa mariposa en la panza, esa atracción que hace que explotes en el momento justo.

Al final, sólo atine a escoger un lado de la cama, voltearme y dormir, unos pocos minutos aunque fuera. Sí actúe como hombre, muy al estilo de "estuvo chido, ahí nos vemos".

A la mañana siguiente, ahí estaba yo, frente al espejo haciendo un análisis profundo de tales situaciones, me sentía bien, sin broncas, todo tranquilo.

Así pasaron los días, hasta que el destino me hizo darme cuenta de que no estaba todo tan bien como creía, había herido el ego de un hombre al decirle y demostrarle con acciones que no era bueno en la cama, al menos no conmigo; había roto toda opción de algo con el casado, al burlarme de su actitud frente a su esposa y decirle "ya ves, a ti te pegan más que a mi"; me estaba burlando de dos hombres, y de la vida misma, por lo mal que me había ido esa noche.

De ahí comenzaron una serie de sucesos desafortunados, me lastimé la espalda, el casado duró ignorándome por una larga temporada, sensei=monito abandonó, me abandonó; y corrío a buscar a mi antecesora.

Sí la vida me ha dado la espalda, busqué amor por primera vez en la vida, y así me fue; ciertamente una amiga me dijo "NO TONTA EL AMOR NO SE BUSCA, LLEGA", en qué momento fui tan tonta de salir a buscarlo.

Así las cosas de este lado de la banqueta, y por allá, ¿cómo va todo?

miércoles 2 de septiembre de 2009

¡Jugar con fuego!, ¿y no quemarse en el intento?

Estoy jugando con fuego, la fórmula es:
casado+soltera= fuego
que es igual a
0 corazón+ 100 mente+ 100 atracción= no quemarse en el intento
Sí, así están las cosas, aún no me quemo en el intento, ya les contaré más adelante sí mi fórmula funcionó.

jueves 25 de junio de 2009

¿Y ESO?

He descubierto algo, quizás no es muy importante o igual y sí es sumamente importante, cada vez que alguien me dice ¿y eso?, hacen que mi sangre hierva, hay palabras o frases que detesto, de verdad odio, y por ende pueden llegar a ponerme grinch así nada más por que sí.
Me han pasado muchas cosas, pero como que ya le estoy perdiendo el gustito a esto de escribir aquí, no sé porque; descubrí que mi madre leyo lo que en su momento fue un diario, y me quiso echar en cara algo que era "secreto" me rehusé a contestar y le dije "no, quién te dijo semejante cosa", obvio no iba a descubrirse de chismosa verdad.
El trabajo, me dieron la planta, todo bien, aunque por ahora estoy jugando a la primaria con mis compañeritas de trabajo.
Así las cosas de éste lado de la banqueta, y por allá cómo va todo?

lunes 1 de junio de 2009

Sensei y la Pequeña Saltamontes

Así es, las cosas han cambiado, el tiempo ha transcurrido, el cielo se ha movido y todo eso sumado da por resultado, que el cosmos comienza a concederme todos y cada uno de los deseos más profundos de mi ser.
Sí, la vida es taaaannnnn bella, todo comienza a brillar, los diamantes comienzan a llegar y la espera comienza a terminar.
De diciembre a la fecha mi vida ha cambiado radicalmente, nuevo trabajo, nuevo jefe, nuevos compañeros, nuevos sueños, nuevas ilusiones, nuevas realidades, todo ha sido nuevo; mi vida es nueva pues ya hay que comenzar a tomar decisiones por uno mismo, pues el timón de mi barco, decidió irse, para dejarme actuar a mi sola.
Finalmente me dieron la planta, sí la planta laboral, ya soy parte de la empresa, ya no pertenezco a la outsourcing de "mientras vemos sí funcionas", ¡ya no!, funcioné, convencí, dí el ancho y aquí estoy, maravillada del lugar donde me encuentro.
Pequeña Saltamontes está muy muy feliz (así es desde la semana pasada cambie de nombre).
Resulta que ahora también tiene nombre nuevo monito, lo he bautizado después de mucho buscar como Sensei, desde hace más de una semana se ha convertido en ello, en mi sensei, mi maestro; finalmente descubrí cuanto lo admiro, que es un ser increíble, que no se deja caer y muchas veces ni siquiera tumbos da, por las circunstancias que le rodean, se mantiene firme, fuerte, con su sonrisa cegadora y su mirada brillante; para mi es admirable tener esa entereza hasta en los momentos en que el dolor, la angustia y la desesperación está calando los huesos y comienza a golpearte las rodillas.
Que mi sensei, ya no se calla, ya me dice lo que siente, sus indirectas me impactan; y ahí está para mí siempre.
Mi sensei, eso es, mi sensei, no sé cuanto más tenga que esperar, pero ya sé más de lo que puedo ignorar:
-Me quiere, y cada día más
-En una escala del 1 al 10, me pone un 9 (el 10 no me lo dio por aquello de que soy muy conservadora e indecisa)
-Está ahí, siempre siempre
-Trabajamos muy bien en equipo
-Gozo de privilegios que jamás imaginé
-Cuando no tiene crédito para responderme, ahora me llama para explicarme (cosa que antes no hacía)
-Que lo quiero con todo mi corazón, que en mi escala tiene un 10+, que no me importa sí el mundo se acaba, si mi sensei está ahí conmigo, que disfruto cada momento, que me escucha, que nuevamente me defiende contra todo monstruo, aunque sea imaginario.
Caray, la vida ahí va, con algunos dolores de pronto, pero ahí vamos; al menos el sol ha vuelto a brillar para mí, cosa que hace mucho no sucedia.
Así las cosas de éste lado de la banqueta, por aquel lado ¿¿cómo va todo??